El Reencuentro
Fecha de publicación: 03/04/2023
Lyon Wałbrzych
(1183 – 1215)
(Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, diciembre de 1999)
Tengo la impresión de que quieres ver un amanecer Lyon, aunque no sería la primera vez.
Lyon dio vuelta y se sorprendió al ver a su viejo Mentor a solo unos metros detrás de él
Maestro
¿Es que no te enseñe que el sol puede acabar contigo, o ya olvidaste lo que le pasó a ese ojo?
Lyon se acercó a su Maestro e inclinó con reverencia, solo él podía sorprenderle, luego, el anciano vampiro le abrazó, un gesto muy raro en un no muerto
Hijo mío, sería una pena verte contemplar un amanecer, ¿no pensarás partir sin antes saludarme?
Lyon se sentó a su lado y dejó escapar un suspiro
He vivido más de lo que quería vivir Maestro.
Hizo una pausa y casi sonriendo agregó
Me alegra volver a verle
Muchacho, nadie escoge el tiempo que estará sobre este mundo…
Tal vez sea el destino
Contestaba Lyon a tiempo que observaba al anciano inquisidoramente, pero el viejo Maestro conocía aquella frase y echó a reír
Empezaba a extrañar tus necedades… Sabes que nuestros destinos no están escritos, pues la vida y la muerte son cosas que están fuera de nuestro alcance, pues no tenemos vida verdadera y tampoco la podemos acabar de manera definitiva, solo podemos propiciar un cambio de escenario, de estado si quieres llamarlo así, ahora vayámonos que pronto amanecerá
Lyon siguió a su Maestro sin dudar hasta un vehículo que les aguardaba, el conductor les abrió la puerta y luego se alejaron del lugar mientras los primeros rayos del sol hacían su aparición
(Wałbrzych 1215)
¿Cómo está Lyon?
Preguntó angustiada Anna
Venga conmigo por favor
Le pedía el doctor casi susurrante
¿Se pondrá bien, no es así?
Preguntó Anna expectante, sus ojos reflejaban la incertidumbre y pesar mientras la respuesta llegaba al parecer tan lentamente que el tiempo se hacía insoportable.
Lo siento Anna, está en manos de Dios, ha perdido demasiada sangre ya envié por el padre Braw, aunque no sirva de consuelo todos le vamos a extrañar.
Anna se quedó en el cementerio hasta muy elevada la noche, tuvieron que llevársela, no quería alejarse de ti, pero ya te había contado eso
Lyon asintió con la cabeza, después de todo su Maestro tenía un talento especial para saber lo que estaba pensando.
Lyon despertó sobresaltado en un lugar con un decorado solemne
¿Dónde estoy?
Una figura casi espectral pero imponente le respondió desde la sombra.
Ya era hora que despertaras, has estado muerto pero no más.
¿Quién eres? ¿Dónde está mi esposa?
Cálmate.
Ordenó aquella figura fantasmal con una voz de autoridad.
Desde ahora seré tu Sire pues te rescate de la muerte.
Lyon intentó preguntar, pero la poderosa presencia de aquel Ser le ordenaba callar.
Tu esposa está bien tomando en cuenta que para ella has muerto...
...esta es mi casa, desde ahora será tu casa.
No ha sido fácil encontrarte Lyon, dime ¿qué haces tan lejos de la civilización, acaso convives con los perros?
No Maestro, no sé qué hago aquí y no sabría qué hacer en otra parte.
Respondió mientras una lluvia menuda caía matizando la madrugada de la ciudad oriental, que a esas horas se encontrada casi desierta, como abandonada, territorio nocturno de seres fantasmales y malditos que huían del sol que lentamente se erguía marcando un compás de sonidos que en crescendo aumentaban mientras la ciudad volvía a cobrar vida.
Creo que cualquier lugar es igual.
No puede ser Lyon, ¿desde cuándo te hiciste tan pesimista?
Desde que dejé de vivir. pensó para sí y mirando a su Maestro respondió no lo sé.
Lyon miraba a su esposa a través de una ventana oculto en la sombra, los sentimientos humanos que aún no se extinguían en Él le pedían que se acercara y que le dijera que estaba vivo
Si la quieres debes dejar las cosas como están
Dijo el viejo vampiro mientras observaba al joven vástago
¿¡Me has estado siguiendo!?
¡Por supuesto!, tengo que evitar que hagas alguna estupidez
Debo hablar con ella
¿Estás loco? ¿Qué le dirás?
¡Que estoy vivo!
¡Tú no estás vivo Lyón, mírate, mírame, somos… no, no estamos vivos y lo sabes, lo sientes!
Lyon intentó ir por ella pero su Maestro le detuvo
Detente Lyon, sabes que puedes hacer eso y sabes también que no debes, tu y yo no somos humanos, ya no lo somos, además...
Dijo con tono paternal
...ya no envejecerás, por lo tanto, tendrías que dejarla tarde o temprano, ven, ella te perdió una vez y con eso es suficiente, ahora tú la debes perder
Llegamos justo a tiempo, de todas formas aunque quisiera no podría ver otro amanecer, al menos no como la última vez
Una sonrisa asomó del rostro del Maestro mientras con un gesto de la mano apuntaba a uno de sus “ciegos” ojos, en tanto que el vehículo entraba en el estacionamiento de un edificio
Su buen gusto a decaído Maestro
Dijo Lyón observando la fachada del lugar
A escasos minutos de la muerte y ¿me estas criticando?, con esta van tres veces, creo que nunca llegarás a mi edad
¿Por qué me salvaste?
El porque no es importante, sino el Para Qué.
Entonces dime ¿para qué?, ¿qué es lo que quieres de mí?
Sentenció Lyon
¿¡Qué es lo que quieres de mí!?
Repitió el Maestro y agregó
¿¡Qué es lo que quieres de mi dices tú!? ¡no quiero nada de ti, no necesito nada de ti muchacho!...
¡Entonces me largo de aquí!
Amenazó Lyon.
¿Y qué harás ahora que termina la noche?, ¿saldrás a ver el amanecer?
Sí, lo haré y acabaré con esto que nunca debió suceder
Anda, hazlo cobarde, puedo hacer muchos como tú, ¿Quién te crees?, ¡no eres único!...
Lyon salió corriendo fuera de la mansión del antiguo vampiro, mientras los rayos del sol daban al cielo un celeste cada vez más claro, augurio de un nuevo día.
Ven aquí muchacho, harás que el sol te destruya y no podrás ver a tus hijos crecer.
Lyon dio vuelta y miró a su ahora nuevo Señor al oír aquellas palabras, de pronto sucedió, los primeros rayos del sol le alcanzaron al asomarse por la colina quemando parte de su rostro, mientras tanto su Sire haciendo gala de su poder, corrió como solo lo puede hacer un vampiro, y lo cubrió con su oscura capa.
¡No mires la luz, insensato!
¡Quema!
Gritó Lyon, el sol había alcanzado uno de sus ojos antes de que pueda ser cubierto.
Esta es mi oportunidad, no lo volveré a ver jamás… ha pasado tanto tiempo
Pensó para sí mismo el viejo vampiro y descubriéndose el rostro miro al sol y el sol quemó sus ojos.
Casi había olvidado lo hermoso que es
¿Ya llegamos muchacho o quieres que Edgar te cargue?
Arguyó el Maestro al ver a Lyon aún ensimismado
Gracias, no será necesario
Edgar alista la “Canoa” para esta noche y prepara la habitación de Lyon, se quedará con nosotros algún tiempo
Como ordene mi Señor respondió solemne Edgar
Lyón asintió y cediendo el paso caminó detrás de su mentor
Hoy no me encontró por casualidad
Lyón, Lyón, Lyón
Dijo como si estuviera cansado
Nos conocemos demasiado bien como para intentar engañarnos, si no hubieras sido un hombre de principios jamás te habría salvado ni siquiera una sola vez
Lyón miraba la decoración de la habitación a la que entraron mientras su Maestro hablaba, exactamente igual al salón de la vieja mansión
Por ahora no preguntes nada, sabrás todo cuando debas saberlo
El Maestro se rió y agregó:
Sueno como un humano dándole razones al tiempo y al destino
Esta habitación es como el salón de la vieja mansión
Dijo Lyón y añadió
¿¡Se está haciendo viejo!?
Mi querido Lyón me alegra que hayas notado el parecido pero déjame corregirte, yo ya soy viejo, más de lo que quisiera recordar, respecto a este decorado tiene historia y quizás sea una de las pocas cosas que me gusta y tal vez un día te la cuente, ahora, vamos a descansar que para nosotros ya es hora de…
Y haciendo una pequeña pausa concluyó con tono afectivo
…tú ya sabes… dormir, Edgar te conducirá a tu habitación
Lyón dio unos pasos mientras su Maestro ordenaba a Edgar y antes de abandonar la habitación le dijo
Maestro, gracias por buscarme y...
No des las gracias Lyón, ambos hemos estado solos en esto, sabes, cometí un error al salvarte la primera vez, pero es un error del que no me arrepiento
Maestro...
Ve a descansar
Ordenó el antiguo vampiro haciendo una señal con la mano para que Lyon no dijera más.
El tiempo es a veces nuestro aliado Lyon en la noche hablaremos, se que nunca te dije porque te salve la primera vez ¿no es así?
No Maestro esta noche lo haré
Mientras dejaba solo a su maestro precedido por Edgar el Maestro Vasyk, agrego
A mí también me alegra verte muchacho
Lyón asintió y haciendo una corta reverencia se retiró
Edgar lo condujo a su habitación
Si precisa algo Maestro Lyón por favor no dude en llamarme
Gracias Edgar
Edgar asintió y luego de cerrar la puerta de la habitación se retiró.
La madrugada había terminado de otra manera.
Fecha de publicación: 03/04/2023